Puente de Brooklyn

Está claro que una ciudad como Nueva York tiene varios símbolos que nos la hacen fácilmente reconocible. Cualquiera que pueda ver en una fotografía el Puente de Brooklyn sabe perfectamente de qué ciudad estamos hablando. Porque su estampa, junto con la de otros muchos lugares, marcan el horizonte de este rincón y es una de las principales cosas que ver en Nueva York y que nadie se quiere perder.

Puente de Brooklyn

Puente de Brooklyn

El Puente de Brooklyn cruza el East River y une los barrios de Manhattan y Brooklyn. Fue el primer puente de este tipo construido en acero, pero tiene otras curiosidades, como que en su momento llegó a ser el puente colgante más largo del mundo. En su momento nos referimos a la época en la que fue construido, a comienzos de 1883. Se tardaron unos trece años en poderlo terminar.

Fue precisamente el 23 de mayo de 1883 cuando se procedió a su inauguración. Hoy en día tiene una longitud total de 1.825 metros y una anchura de 26. La máxima altura de las torres del puente, por encima del nivel del río, es de 86 metros, lo que da cuenta de que estamos ante una verdadera obra de arte de la ingeniería.

Cuenta con seis carriles para automóviles, una línea para el metro y un carril superior para poderlo cruzar a pie o en bicicleta. Sin duda alguna, cruzarlo desde Manhattan es una de las visitas imprescindibles que debéis hacer en Nueva York. Y os decimos bien, cruzarlo desde Manhattan, ya que en Brooklyn se tienen las mejores vistas del puente.

Para hacer fotos del puente os recomiendo dos lugares, muy frecuentados por los turistas. El primero de ellos es el muelle que está a la izquiera del puente, justo donde está el River Café. El segundo de los lugares para hacer buenas fotos del puente es el parque municipal que queda a su derecha.

Tanto de día como de noche tenéis que ir a verlo. Porque parece un puente distinto, iluminado, con el horizonte de rascacielos. Al atardecer es realmente una pasada, porque conseguiréis traeros en fotos la postal con la que siempre imaginásteis Nueva York. El sol cayendo lentamente, los rascacielos y la silueta del Puente de Brooklyn.

Para acceder al puente desde Manhattan hay que hacerlo desde la salida de la estación de metro del Puente de Brooklyn, apenas a un minuto andando del puente. Si lo cruzáis desde Brooklyn, hay dos entradas. Por un lado Pospec Street, unas escaleras que hay bajo la pasarela, y las calles Adams y Tillary, muy cerca de la estación de metro de High Street.

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